Un artículo de Cristina Acosta García

Una vez que se ha celebrado el juicio, el Juez/a, dictará una sentencia condenatorio o absolutoria, tras valorar la prueba, y que notificará personalmente.

La sentencia será condenatoria si el Juez/a considera que queda probada la responsabilidad del acusado en la comisión del hecho. En este caso se le impondrá las penas e indemnizaciones que le correspondan por los daños y perjuicio que se hayan causado.

Si el juez/a considera que no ha quedado probada su responsabilidad la sentencia será absolutoria. Esto no indica que la denuncia sea falsa, sino que, simplemente, no ha podido probarse su responsabilidad en la comisión del delito, al prevalecer el principio de presunción de inocencia.

Cualquiera de las partes en el procedimiento cuando no este conforme con la sentencia dictada podrá recurrirla. Y si existe orden de protección las medidas penales contenidas en ellas se mantendrán vigentes durante la tramitación del recurso, siempre que en la sentencia se haga constar su mantenimiento.

RECUERDA: Los plazos y requisitos para recurrir la sentencia son diferente según el tipo de procedimiento que se haya seguido. Si decides hacerlo, habla con tu abogado/a para que se encargue de todo y presentarlo en tiempo y forma.

¿Qué es una sentencia de conformidad?

Es la sentencia condenatoria que se produce cuando el imputado reconoce los hechos y se conforma con las penas solicitadas por el Ministerio Fiscal. En este caso, no tendrá que testificar la denunciante y el acusado será condenado con las penas a cumplir reducidas en un tercio junto con la prohibición de que se pueda aproximar o comunicar con la victima por un tiempo determinado.

¿Qué condena se le puede imponer al acusado en la sentencia?

El Juez/a, tras valorar la gravedad del delito cometido y su responsabilidad criminal, podrá imponer al agresor entre otras, la pena de prisión, trabajos en beneficio de la comunidad, privación del derecho a portar o tener arma so inhabilitación para ejercer la patria potestad, tutela, curatela, guarda o acogimiento.

Y si el acusado es condenado por un delito leves, el Juez/a le podrá imponer la pena de localización permanente en un domicilio diferente y alejado del de la victima o trabajos en beneficio de la comunidad.

Junto a la pena principal se pueden imponer al condenado otras penas que se adoptan para garantizar la seguridad de la victima y de su familia. Estas penas accesorias pueden ser, entre otras la pena a residir en determinados lugares o acudir a ellos, la prohibición de aproximarse y comunicarse con la víctima, con sus familiares u otras personas.

Si se ha condenado al acusado a un pena de prisión ¿ira a la cárcel en cualquier caso?

Si la pena de prisión no es superior a los dos años y es el primer delito del condenado, el Juez/a puede suspender el cumplimiento de la pena de prisión condicionado a que el agresor no cometa ningún delito en un periodo de tiempo determinado. 

Durante el plazo de suspensión de la pena de prisión, el condenado no podrá cometer ningun otro delito y además deberá cumplir las siguientes obligaciones y deberes para garantizar la seguridad de la víctima:

  • No podrá acudir a determinados lugares.
  • No podrá aproximarse a la victima o a aquellos familiares que se determina, ni comunicarse.
  • Deberá participar en programas específicos de reeducación y tratamiento psicológico y/o en programas formativos, laborales, culturales, de educación u otros similares que se le ofrezcan.

Si el condenado incumple cualquiera de esos deberes u obligaciones, el Juez/a dejarla sin efecto la suspensión de la pena privativa de libertad, y decretará el ingreso en prisión para su cumplimiento íntegro.

Una vez la sentencia es firme, si el condenado de ingresar en prisión se someterá al régimen penitenciario que establece la Ley. Dentro de este régimen, la administración Penitenciaria realiza programas específicos para personas condenadas por violencia de género, con el objetivo de que asuman su responsabilidad y modifique estereotipos existas, ayudándoles a erradicar sus conductas violentas y evitar su reincidencia.

IMPORTANTE: Cada vez que el condenado salga de prisión, por cualquier circunstancia, la victima tendrá derecho a ser informada de esta situación por el Centro Penitenciario donde esté ingresado.