Repudiar la herencia o aceptarla, son los dos escenarios posibles que se abren ante los herederos tras el fallecimiento de un ser querido. La mayoría de las personas en algún momento de nuestras vidas, tras el fallecimiento de   ascendientes , descendientes, colaterales, personas en grado de  parentesco más lejano  u otros  podemos tener derecho a recibir una herencia. Lo más común, suele ser aceptar la misma, sin embargo, a veces por diversas causas las personas preferimos   no aceptar la herencia. 

Según la regulación establecida en nuestro Código Civil las  herencias pueden ser aceptadas  o repudiadas.

Es importante explicar algún concepto previo.

¿Qué es una herencia?

Según lo establecido por el Código Civil, es un acto jurídico mediante el cual se produce la transmisión de los bienes, obligaciones y derechos de una persona que ha fallecido a otra que se encuentra con vida, esta recibe el nombre de heredero. Esta transmisión puede producirse mediante testamento o declaración de herederos, en caso de no exista testamento. Sin embargo, en ambos casos, el beneficiario tiene la potestad de aceptarla o rechazarla según su conveniencia.

Es importante dejar claro, en primer lugar, que es una herencia.

La aceptación de la herencia puede ser un proceso:

  • Tácito: si  los herederos no expresan oficialmente su voluntad de aceptar pero realizan actos que no podrían efectuar si no tuviesen esa postura.
  • Expreso: si se pacta mediante acto público o, por ejemplo, documento privado entre hermanos.

En cambio, si lo que se desea es repudiar la herencia, el proceso siempre debe ser formal y expreso. 

No obstante, tanto la aceptación como el repudio de la herencia son:

  • Irrevocables.
  • Indivisibles: no puede aceptarse una parte y rechazarse otra.
  • Incondicionales: la aceptación o repudio no puede hacerse bajo condición alguna.
  • Retroactivas: tendrá efecto desde el momento en el que el causante falleció.
Si deseas repudiar la #herencia, el proceso siempre tiene que ser formal y expreso

¿Qué opciones tengo si soy  beneficiario de una herencia? 

Según lo especificado por el Código Civil, los beneficiarios de los bienes, derechos y obligaciones del fallecido tienen tres opciones:

1 .-Aceptar la herencia directamente

Esta opción es aconsejable en el supuesto de que se tenga la certeza de que el valor de los bienes y derechos heredados es superior al de las deudas y obligaciones que poseía el fallecido. Esto se debe a que implica la aceptación de la herencia sin ningún tipo de matiz.

Para considerar que la herencia ha sido aceptada de forma tácita, es necesario que:

  • Se entienda que existe cesión ‘ius delationis’: es decir, que el heredero transmita en forma de donación, cesión o venta sus derechos o que renuncie a ellos en favor de uno o varios de sus coherederos.
  • Se entienda que existe sanción forzosa o ‘ex lege’: es decir, que los herederos ocultasen determinados efectos de la herencia. Esto lleva aparejado automáticamente la pérdida de la facultad de rechazarla.

2.-Aceptación de la herencia a beneficio de inventario

Esta opción es la más recomendable cuando se tienen dudas acerca de la solvencia del fallecido en vida, y para que el heredero no tenga que responder de dichas deudas con su patrimonio, sino que solo lo tendrá que hacer con el patrimonio heredado.

Aceptar la herencia a beneficio de inventario, es la opción más recomendable cuando tienes dudas acerca de la solvencia del fallecido

Además, no tiene trascendencia que el testador tratase de prohibir que sus herederos disfrutasen del beneficio de inventario ya que cualquiera de ellos lo puede solicitar tras su fallecimiento. Sin embargo, con el propósito de evitar que el patrimonio del difunto y el del heredero se confundan tras la aceptación de la herencia mediante este sistema, es necesario que se den los siguientes requisitos:

  • Debe ser expresado ante Notario, en escritura pública.
  • También es indispensable que se realice un inventario exacto en el que figuren todos los bienes activos y pasivos que conforman la herencia. El plazo máximo para su realización es de 6 meses a contar desde el momento del deceso. En el supuesto que, no se cumpliese con este plazo o de que pasase por alto algún derecho, obligación o bien del fallecido, el heredero no tendrá la opción de elegir entre aceptar herencia o beneficio de inventario. Solo podría decantarse por la primera opción de forma pura y simple.

Por otro lado, la realización de inventario no tiene por qué suponer la aceptación a beneficio de inventario de la herencia ni el rechazo de esta. 

3.-Repudiar la herencia

Como ya hemos expuesto anteriormente, la renuncia es un acto irrevocable y quien renuncia lo hace también para sus propios herederos (Por ejemplo: Si un hijo renuncia, los nietos no tienen derecho sobre la herencia de su abuelo, salvo que hayan sido designados como sustitutos en el testamento). Además, ha de hacerse necesariamente en escritura pública ante Notario, mediante declaración formal y expresa.

La renuncia conlleva que no podrá disfrutar de ninguno de los bienes que la componen y que estos seguirán el orden sucesorio que determinase el testador o, en su defecto de este, el legal establecido.

Hay situaciones en que los intereses y derechos de los acreedores del fallecido pueden verse menoscabados por la renuncia de los herederos, la legislación vigente prevé que, en caso de repudia, estos tengan la facultad de solicitar al juez su aceptación para el abono de la deuda y de los derechos contraídos con ellos.

Aquí se produce una problemática. El Código Civil prevé un plazo para la aceptación o el rechazo de la herencia de 30 años. Sin embargo, un beneficiario puede instar al resto para que decida sobre su aceptación o rechazo, lo cual fijará un plazo máximo de 30 días para la toma de la decisión, el mismo supuesto es  si es el acreedor el que insta a los herederos a aceptar o repudiar.

Si renuncio, ¿A quién pasa?

 Se pueden producir dos circunstancias:

  • Que el testador en el momento de hacer el testamento hubiese nombrado a un sustituto en caso de renuncia del heredero o fallecimiento de éste antes.
  • Si en el testamento no se nombra a ningún sustituto o, si ni siquiera existe testamento, la herencia se reparte por orden de sucesión hereditaria.
Repudiar la herencia

Aceptación de herencia con varios herederos

El artículo 1007 del Código Civil establece que: “Cuando fueren varios los herederos llamados a la herencia podrán los unos aceptarla y los otros repudiarla. De igual libertad gozará cada uno de los herederos para aceptarla pura y simplemente o a beneficio de inventario.”

Por tanto, es indiferente que existan varios herederos, ya que el proceso para aceptar o repudiar una herencia es el mismo que si se tratara de un único heredero.