El Juzgado de Primera Instancia estima íntegramente nuestras pretensiones y condena al Banco Santander a devolver la cantidad invertida en BONOS SUBORDINADOS OBLIGATORIAMENTE CONVERTIBLES del Banco Popular, incrementada en los intereses legales a nuestro cliente.

            La Sentencia hace referencia a las siguientes premisas para su fallo:

  • Existencia de una relación de confianza entre el cliente y los empleados de la oficina.
  • El cliente se encuentra dentro del perfil de cliente minorista, al no reunir ninguna de las condiciones previstas en la Ley del Mercado de Valores. Se entiende como minorista a la persona que no invierte de manera profesional, por o que se le presupone menor conocimiento de los mercados financieros.
  • El producto suscrito debe calificarse como producto financiero complejo.
  • La entidad bancaria ofreció los bonos suscritos y asesoramiento al cliente. Es decir, es el banco quien ofrece el producto, la firma de la adquisición de los bonos convertibles lo hace a iniciativa de la entidad demandada.
  • Por parte del banco se falsearon las características de producto que se ofrecía, ocultándose y no informándole sobre el contenido esencial del producto y sus riesgos, con el único objetivo de adquirir liquidez de forma rápida y a costa del cliente.
  • La falta de información por parte de la entidad demandada dio lugar a que el actor incurriera en un error relevante e inexcusable a la hora de contratar el producto que se le ofrecía de forma engañosa, pues en realidad se trataba de una venta camuflada de acciones de la entidad y que contaba con el gancho de un alto tipo de interés en comparación con los depósitos.
  • La entidad financiera ha incumplido las obligaciones que le impone la normativa vigente al no haber informado a su cliente de los riesgos del producto que contrataba, no haber ofrecido información contractual suficiente clara y precisa, no realizar gestión alguna para recabar la información precisa sobre el perfil del cliente al que le ofrecía el producto…

De todo lo anterior, debe concluirse que el consentimiento que presto nuestro cliente al firmar la adquisición de los bonos convertibles se encontraba viciado de nulidad, ya que existió error relevante o sustancial y no imputable al consumidor, sino al contrario, dicho error fue imputable a la entidad bancaria que no informo al cliente de las condiciones y riesgos del producto que suscribiría, es más le hizo creer que estaba firmando un depósito de 10.000 €.


El error recae, en los términos del articulo 1.266 del Código Civil, sobre condiciones esenciales de la coa, al creer estar contractando un producto distinto del que realimente se firmaba.

La reclamación de este tipo de productos financieros, en este caso Bonos subordinados obligatoriamente convertibles del Banco Popular se puede realizar hasta cuatro años después del canje-conversión de dichos bonos en acciones de la entidad. Ya que desde dicha fecha es cuando debe considerarse materializado el riesgo y la inversión cumple con su finalidad económica.